27 10 2018 EL VOLÁTIL DESTINO DE LOS GUIJARROS CALLEJEROS
El volátil destino de los guijarros callejeros Una de las señas de identidad del entramado urbano de Cuenca es la utilización y presencia del enguijarrado como forma natural del pavimento callejero. Quienes a mediados de los años 50 del siglo pasado iniciaron la recuperación del carácter propio de esta ciudad entendieron, con muy buen criterio, que esa era la técnica que debería utilizarse en el proceso de restaurar el casco antiguo para devolverle, en la medida de lo posible, el estilo que debió tener en sus orígenes, el que corresponde a una ciudad medieval, con raíces en el periodo musulmán. Para aplicar esta idea, el Ayuntamiento promovió, entre sus trabajadores, un grupo especializado en la aplicación de esta técnica que requiere varias cualidades tanto profesionales como personales, porque para enguijarrar un pavimento hace falta mucha habilidad manual (aquí las máquinas no tienen nada que hacer) y una infinita dosis de paciencia, virtud e...