22 09 2022 EL ARTE DE CORRER TOROS EN EL COSO DEL HUÉCAR
Quienes escribimos, sea en papeles periódicos o en libros (también quienes hablan por la radio o la televisión) estamos sujetos a cometer errores, como ley inevitable que surge cuando menos se espera, por más voluntad que se ponga en acertar. No hablo aquí de las fake news, esa costumbre infame que ha traído los convulsos tiempos en que vivimos, y que consiste, como sabemos, en informar mintiendo conscientemente, con el perverso ánimo de confundir a los seres humanos y alterar las conciencias mediante la manipulación de la verdad. Aquí hablo de errores involuntarios de quienes, en el ardor improvisado de la escritura, por equivocación propia o por no acertar a encontrar la información adecuada, sencillamente yerran, con la consecuencia de que ese error, asumido por otros, se puede difundir y multiplicar. El canónigo Trifón Muñoz y Soliva, benemérito y bien intencionado sujeto, aplicó un entusiasmo desmedido a...