10 08 2019 NO HAY MAL QUE CIEN AÑOS DURE
No hay mal que cien años dure Procuro huir de los latiguillos tópicos a los que con tanta frecuencia recurrimos los escribidores, cuando nos invade la pereza y preferimos acudir a esas frases hechas antes que buscar argumentaciones originales. Lo de aludir a las obras del Escorial como ejemplo paradigmático cuando tenemos delante unas obras que se eternizan en el tiempo, hasta el punto de que se puede llegar a pensar que no terminarán jamás, es una de esas referencias que se multiplican, cosa desde luego aplicable a la construcción del famoso aparcamiento bajo la calle Astrana Marín que ahora, por lo que parece, llega ya a su fin, con la esperada entrada en funcionamiento un día de estos. Tenía el Ayuntamiento entre manos el desarrollo de un plan que incluía nada menos que seis aparcamientos hábilmente distribuidos por la ciudad, con la benemérita intención de reducir el conflictivo asunto del tráfico de vehículos por el centro urbano. En aplicación de e...