Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como TORRE DE MANGANA

02 11 2019 LOS SONIDOS ENVOLVENTES DE MANGANA

Imagen
Los sonidos envolventes de Mangana Quienes tienen la afición y la curiosidad por internarse a veces en los vericuetos que ofrecen los viejos periódicos saben de sobra que su estructura de contenidos es radicalmente diferente a los de ahora. Lógico, porque los tiempos cambian y las modas imponen nuevas normas y costumbres. En esos paseos por las añejas páginas, carentes de color y elaboradas por lo general con unas ideas estéticas muy austeras, se encuentran noticias curiosísimas que hoy sería impensable leer y que nos transmiten el pálpito de una sociedad cuya vida cotidiana quedaba recogida en los papeles informativos. Todo ello, claro, antes de que se inventaran los variados mecanismos de comunicación que hoy tenemos a nuestra disposición.        Hay, en todos los medios, creo yo, excesiva atención por los grandes temas que preocupan colectivamente y que quizá por ello ocupan de manera desaforada páginas impresas y horas de emisión, mientras que otros m...

05 06 2016 LA IMAGEN CAMBIANTE DE MANGANA

Imagen
La imagen cambiante de Mangana              Han pasado ya varias semanas desde que la plaza de Mangana estrenó su nuevo aspecto y seguramente son ya centenares los conquenses que han pasado por ese lugar para contrastar, con la experiencia propia, el resultado obtenido tras tantos años de idas y venidas, proyectos y cambios, experimentos y suspensiones de obras, con la consecuencia lógica de que cada cual tendrá su propia opinión, como es cosa normal en un mundo cada vez más abierto y en el que ya no quedan verdades absolutas, si es que alguna vez las hubo. Me parece interpretar, a ojo de buen cubero y al hilo de algunos comentarios, que no se ha producido un rechazo generalizado, como en cierto momento se pudo temer y sí en cambio una aceptable tolerancia hacia el resultado final obtenido, aunque algunos tuerzan el gesto ante determinados ingredientes como, por ejemplo, el exceso de colorines. Y no faltan, naturalmente, quienes desea...