MANHATTAN, LAS MÁS BELLA PROSA ESCRITA SOBRE CUENCA
Raúl del Pozo con la directora de la Biblioteca Municipal del Centro Aguirre, Olga Muñoz durante un Encuentro con los lectores, en noviembre de 2010 [Foto José Luis Muñoz] Cuando yo llegué a Diario de Cuenca, a finales de septiembre de 1965, a ocupar una plaza de auxiliar de redacción que se había quedado vacante, me asignaron la única mesa que había libre en aquella desvencijada (y, sin embargo, tan entrañable) redacción, me dieron una hermosa y enorme Underwood, bien negra, que era preciso aporrear con toda la fuerza que pudiera haber en las manos, para hacer un ruido enorme, que repiqueteaba por todo el piso. Nadie me dijo, entonces, que estaba ocupando el puesto que había dejado vacante Raúl del Pozo, cuya nerviosa inquietud le hacía abandonar la Cuenca pueblerina y limitada en la que había empezado a aprender las nociones del periodismo en el que entonces se llamaba todavía Ofensiva, título de resonancias postbélicas, muy propias de la época, para pasar a sumergirse en la mara...