EL PINO LORITO, SÍMBOLO DE CAÑADA JUNCOSA
Estos días pasados, el nombre de Cañada Juncosa ha salido del cómodo estado de anonimato en que se encontraba para alcanzar un cierto, inesperado protagonismo. Ocurrió que en la autovía A-3, a la altura de Honrubia, chocaron entre sí dos camiones, con la secuela de un espectacular incendio que obligó a cortar durante unas horas el tráfico por ese lugar. La solución, desviarlo durante unos kilómetros por la antigua carretera nacional para enlazar nuevamente con la autovía precisamente en Cañada Juncosa, el pequeño lugar que es hoy protagonista de esta columna y que cuando aparece en el horizonte proporciona una estampa humilde y una apariencia de cierto desorden urbanístico, resultado de la precipitada evolución desde la arquitectura popular de antaño a los requerimientos de la modernidad. Hay que abandonar el asfalto para entrar en estas calles con el ánimo predispuesto a lo que se pueda encontrar. Un campo de cereal, en plena granazón, nos acompaña hasta la entrada del pueblo, l...