CAMPILLOS PARAVIENTOS, UN PARAÍSO JUNTO AL CABRIEL
Los aficionados a buscar complicadas explicaciones etimológicas a los nombres un tanto extraños de algunos pueblos, lo tienen fácil al llegar a Campillos Paravientos, cuyos elementos nominativos son tan sencillos y claros que no admiten teorías arriesgadas. Un lugar de campos pequeños alzado en un montículo combatido por todos los vientos imaginables. Esa fue la idea inicial de quienes bautizaron el lugar y esa sigue siendo, en buena medida, la característica básica de este bonito pueblo que podemos encontrar en las tierras del marquesado de Moya, en la carretera de Cañete a Landete. Los cronistas del territorio y en concreto de este pueblo, aseguran que en los repertorios medievales aparece citado como Campillos de Gormaz pero a partir de 1440 y sin que haya ninguna explicación aparece el título definitivo que ha llegado hasta nosotros, lo cual abre las puertas a cualquier tipo de especulación. Por mi parte, y sin tener la menor intención de entrar en discusiones seudohistóricas...