16 09 2021 AÚN SE PUEDE SALVAR LA IGLESIA DE CARACENA
N o es fácil conservar incólume el patrimonio acumulado durante siglos en un territorio, provincial en este caso. No lo es porque se trata de una ingente cantidad de edificios, porque muchos de ellos (quizá la mayoría) se han ido deteriorando con el paso de los siglos y porque, finalmente, cualquier recuperación debe ir vinculada a un cierto sentido de utilidad, lo que deja fuera aquellos casos que no van a servir absolutamente de nada. Esta es, en esquema, la situación que con reiterada frecuencia se sitúa en primer plano de la actualidad porque, frente a lo ocurrido durante siglos de indiferencia, ahora sí hay una cierta sensibilidad colectiva que nos hace mirar con preocupado interés hacia esos elementos (ermitas, castillos, puentes), situados en puntos alejados de los cascos urbanos y que deberían y podrían ser recuperados. No hace mucho algunas redes sociales temblaron con indignados mensajes, acompañados d...