LA ABANDONADA ERMITA ROMÁNICA DE CARACENAS DEL VALLE

 


En el camino desde los Altos de Cabrejas hasta Huete hay un punto que generalmente pasa desapercibido porque apenas si es perceptible desde la carretera. Durante la escasa porción de tiempo en que el viajero advierte la presencia de ese objeto edificado raramente siente el deseo de apartarse de la ruta principal, hacer los apenas cien metros de camino de tierra y detenerse un momento a contemplar de cerca lo que va siendo, cada vez más, una especie informe cuyo destino cruel ha sido escrito por una mano insensible a la que no parece importarle un pito que sobreviva uno de los más nobles ejemplos patrimoniales que aún se conservan en la provincia de Cuenca. Parece mentira que cuando tantos discursos grandilocuentes se hacen sobre estos asuntos no se plantee nunca la conveniencia de actuar sobre la decadente ermita de Caracena del Valle para, al menos, contener el proceso de ruina en la situación en que ahora se encuentra.

La mención a este lugar se presta a hacer algunas consideraciones históricas, sin necesidad de profundizar en ellas. Surgió, como tantos otros sitios, prácticamente todos los de la Alcarria, durante la repoblación cristiana impulsada a finales del siglo XII tras la conquista de Cuenca, que justamente estos días se está celebrando. Caracena se menciona en el testamento del cardenal Gil de Albornoz (1364) quien allí tenía una casa de su propiedad. Entre las mandas ordenadas por el famoso clérigo, hay una que tiene como beneficiario a "Fernando Sánchez de Moya, mi camarero" al que deja dos opciones: si permanece viviendo en Italia para casarse allí, ochocientos florines; "pero si sucediere que se vuelva a la patria y allí recibiere mujer, le dejo solamente cuarenta florines y la casa de Caracena, aldea de Huete, con las heredades, viñas, molino, huertas, prados, pastos y otras tierras labradas y por labrar, con todas las demás posesiones, bienes muebles y raíces que yo tengo y debo tener, como en ellos sucedió a mi padre y a mi madre". Desconozco cual de estas dos opciones eligió el beneficiario, pero sospecho que fue la segunda, porque las referencias posteriores ya hablan de un lugar de señorío en el que también se incluía el cercano Villarejo de la Peñuela. El 12 de febrero de 1606 el rey Felipe III instituyó el marquesado de Caracena en favor de Juan Alonso de Sandoval.

A pesar de su carácter administrativo independiente, nunca tuvo mucha población, que giró siempre en torno a la veintena de vecinos, o sea, un centenar de habitantes, más o menos. La población fue evolucionando a lo largo del siglo XX de manera decreciente hasta quedar reducida a cero en los censos posteriores a 1980 y ese fenómeno demográfico ha ido acompañando de la práctica desaparición del espacio construido, sustituido hoy por una finca agrícola, que en sus inmediaciones conserva lo que queda aún visible de su bellísima iglesia románica, una de las más antiguas de la provincia, junto con las de Hortizuela y la ermita de Ribagorda. Inicialmente estuvo dedicada a santo Domingo, pero ese título se cambió por el de Nuestra Señora de la Asunción. Se encuentra situada sobre una pequeña ladera que permite dominar el paisaje inmediato, regado por el río Mayor, adosada al cementerio del lugar, formando ambos un todo arquitectónico y paisajístico. Toda la obra denota su origen románico, visible a la perfección en el ábside semicircular coronado de una preciosa serie de canecillos de sección cuadrada en el alero y una ventana arpillera en el centro. La fábrica es de mampostería, con sillares en las esquinas y sobre la cubierta se aprecia todavía la mínima estructura de un pequeño campanil; de la portada no queda nada. La bóveda, hoy ya definitivamente en el suelo, puede adivinarse por el arranque de los arcos fajones; era de medio cañón mientras que el cabecero se cubría con media naranja. La unión del presbiterio con la nave se hizo a través de dos retallos distanciados para enlazar de manera adecuada la diferente anchura de ambos sectores.

A la entrada del ábside había un arco ligeramente apuntado, apoyado en columnas de basa cuadrada, que el Catálogo Monumental de la diócesis de Cuenca considera que “por su contextura y perfección, es ejemplar de especial interés dentro de las muestras que poseemos en este estilo”. El interior debió ser reformado en el siglo XVIII, puesto que ofrece una decoración muy relacionada con el rococó, de gran calidad ambiental y que seguramente respondió al último momento de esplendor del señorío que tuvo aquí su sede. Ello incluía un magnífico retablo renacentista.

Al producirse el desmantelamiento de la iglesia, el retablo fue trasladado a Huete y la pila bautismal a Valdecolmenas de Abajo, donde se utiliza como fuente pública. La imagen de la virgen patronal se encuentra ahora en el Museo Diocesano, donde también se encuentran otras dos imágenes, una de San Juan y otra de la Virgen del Calvario. La iglesia de Caracena del Valle es uno de los más visibles símbolos de hasta dónde puede conducir la dejadez y el abandono, permitiendo impunemente el poder público que la desidia general conduzca a la ruina uno de los más bellos monumentos de este territorio. Por resolución de 30-09-1993 se inició el expediente de declaración de monumento, un procedimiento administrativo que no se concluyó y de esa manera, la iglesia carece de protección oficial.

Caracena del Valle perdió su autonomía municipal incorporándose a Cuevas de Velasco y luego ambos pasaron al municipio de Huete, al que ahora pertenecen. Hace unos años, bastantes ya, la Diputación Provincial impulsó una actuación surgida en una especie de asociación protectora del patrimonio que se propuso, como paso previo, limpiar de maleza y abrojos el espacio de la nave para luego continuar con trabajos de más envergadura. El propósito duró menos de lo que se tarda en leer estas líneas.

Soy pesimista y quizá sea necesario dar por totalmente perdido este caso pero a lo mejor, solo a lo mejor, en algún lugar escondido, algunas personas se sienten conmovidas y piensan que todavía es posible salvar algo de la encantadora iglesia de Caracena del Valle.

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

18 12 2025 CUANDO CARRETERÍA ERA UN BARRIZAL

08 01 2026 UN IMPORTANTE CAMBIO EN EL PAISAJE URBANO

12 03 2026 MANHATTAN, LAS MÁS BELLA PROSA ESCRITA SOBRE CUENCA