20 04 2019 NUNCA LLUEVE A GUSTO DE TODOS
Nunca llueve a gusto de todos Cuando comienzo a escribir este artículo, aún no se han cumplido las predicciones que, esta vez, parece sí van a ser ciertas pero las cataratas del cielo no han abierto todavía sus compuertas para dejar caer hacia la tierra esas aguas tan esperadas y necesarias, aunque ciertamente no para estos días, haciendo así buena la sabiduría popular: nunca llueve a gusto de todos. Que la Semana Santa quede pasada por agua es lo más natural del mundo, pues así hace bueno el relato de los evangelistas. “Desde la hora sexta hasta la hora de nona quedó toda la tierra cubierta de tinieblas”, escribió Mateo, “Y al momento el velo del templo se rasgó en dos partes de arriba abajo y la tierra tembló”, palabras que repiten casi punto por punto sus compañeros Marcos y Lucas, mientras que Juan, el más literario y comunicativo de los apóstoles, elude por completo cualquier anotación ambiental, como si no le importara nada que aquel día hubiera temporales lluvio...