29 06 2023 UN SUEÑO IMPOSIBLE: LA CASA DE LOS ESCRITORES

Si alguna vez esta ciudad aspira -digo si aspira de verdad, no de boquilla y a desgana- a ser capital cultural de algo, podría o debería plantearse, entre sus objetivos directos, alcanzables a corto plazo, sin especiales esfuerzos, tener una Casa de las Letras (y eso incluye a los escritores y a los libros), un ámbito de sosiego, documentación y lectura en que, al amparo de un nombre representativo (Federico Muelas, por ejemplo) estuvieran recogidos objetos, recuerdos o ejemplares alusivos a ese ámbito. Con esa idea se diseñó, en un tiempo de ilusos proyectos, el denominado Jardín de los Poetas, mediante la rehabilitación y dedicación a esos fines de lo que quedaba de la iglesia de San Gil. La fiesta de las letras duró un solo día, una jacarandosa reunión de escritores en torno a la figura de Luis Astrana Marín, que ejercía esa noche como patrón máximo del colectivo. Fue un soplo, un estallido animoso, flor de un día. Luego, el silencio, el olvido. Ahora se van a reanudar las obr...