24 06 2021 IGLESIAS DE PUERTAS ABIERTAS
Ir a San Clemente es siempre una visita agradecida, porque pocos lugares hay que resulten tan reconfortantes, tan agradables de ver. Recorrer sus amistosas calles, tan bien provistas de elementos arquitectónicos y artísticos es un placer, el que proporciona la conciencia cierta de que se está en un lugar donde la armonía y la belleza encuentran adecuado acomodo, mediante un sabio equilibrio entre lo monumental y lo popular, sin que la habitual intervención modernizadora, que tantos percances ha producido en otros sitios de nuestra provincia, haya sido aquí especialmente dañina. Y no me refiero solo a la elegante Plaza Mayor, siempre en lugar destacado cuando se habla de estas cosas, sino al conjunto de admirables espacios y calles que a partir de ese punto central se prolongan por el resto de esta encantadora villa manchega que, por fortuna (según dicen los datos demográficos) parece resistir el ya agobiante asunto de la despoblaci...