UNA INTERESANTE VILLA MEDIEVAL TRAS LAS MURALLAS DE CAÑETE
Mencionar el nombre de Cañete es señalar directamente, con el dedo y la palabra, a uno de los puntos históricos sobre los que se asienta la provincia de Cuenca, que se estructuró, en sus orígenes, a partir de varios elementos de referencia que dieron lugar a los ocho partidos judiciales en que se dividió el territorio. Uno de ellos fue Cañete, situado en el sector nororiental, en lo más abrupto de la Serranía de Cuenca, tocando con la de Teruel. Durante más de un siglo existió aquel partido judicial, suprimido, como otros, por el desmedido afán de hacer economías (ya saben: el chocolate del loro) pasando todos sus pueblos a engrosar el de la capital. A Cañete se llega, como vía lógica, a través de la N‑420 norte, que proporciona un recorrido de extraordinaria belleza paisajística, en especial a partir de Pajaroncillo, donde el camino encuentra al río Cabriel que desde entonces será compañero del asfalto hasta el paraje de Ayuntaderos, en las inmediaciones de Boniches. Se trata,...